Importante:

Soy una persona que comete errores como todo el mundo. Si piensas que estoy equivocado y no estás de acuerdo...¡Coméntalo por favor!

miércoles, 15 de abril de 2009

El imbécil hispanoamericano. (Primera Parte “Aquellos o…¿nosotros?”)

Para comprender este artículo de mejor manera tienes que leer los dos artículos anteriores.



Nota: cuando me refiero a hispanoamericano incluyo también a los españoles.



Ciertas personas tienen unas características “especiales” –creo que más comunes-:



Un hombre – que se supone que vive en precariedad - me pide 500 euros y se los doy. Lo obvio es que se lo gaste productos de primera necesidad. Pero, llega el descarado y se compra un móvil, unos pantalones de 200 euros, y el resto para ir de fiesta.



Una familia que vive en una chabola. Una chabola, fea, mal pintada y en un lugar “pobre y marginado”. Y resulta ser que cuado entramos, vemos una televisión de plasma 5 veces más delgada que nuestra televisión y del tamaño de un cine y un ordenador que hasta los de la NASA o la ESA se morirían de la envidia.



Cuando hay elecciones votan convencidamente por fulano o fulana y cuando uno le pregunta por qué a votado por él, nos dice: es que ella o él es amigo, de un amigo, de un amigo, de la prima de un primo hermano del vecino que vive a cinco manzanas de aquí. O te dice: es que tiene una sonrisa más linda… O : es que la otra vez nos repartieron bolígrafos gratis e hicieron una fiesta en que cantaron el grupo tal. O: su mirada me transmite esperanza. O: es que habla muy bien, se expresa a la perfección, da unos discursos muy elaborados, utiliza palabras cultas, no tiene miedo escénico, aunque a decir verdad yo no entiendo ni una palabra de lo que dice, pero votaré por él. O: es que tiene mucho dinero. O: es que es negro. E incontables propósitos para votar sin buenos argumentos.



Con perdón de muchas personas que conozco:



- ¿Te vas a graduar de la ESO (secundaria)?

- No me hace falta, lo que quiero es currar. Me gano unos 600 euros y me voy de fiesta. Ya que mis padres me mantienen

- No quieres estudiar nada

- Que va…¿Para que?



La típica persona que vive en un chalet, tiene dos coches…. Pero cuando abrimos su frigorífico vemos que se aparece al Polo Ártico por lo vacía que está de comida.



Aquel pobre que no tiene nada. Pero es arrogante porque tiene una mesa o una chaqueta más que el vecino (el vecino también es pobre)



Aquella persona que, cuando apenas recibe un pequeño aumento, ya empieza a comprar de todo, llegando incluso a endeudarse. Como cuando alguien está acomodado en un pequeño piso y decide comprarse un chalet (sin tener los recursos suficientes)


Aquella persona que todavía tiene en la cabeza aquel “mojón” (perdónenme la palabra) de lo de las clases sociales. “Me caso con fulano o fulana porque tiene dinero”, “yo soy de alto linaje”, “los de mi pueblo son los que visten mejor”, “ese me cae mal por que es un ricachón”, “ese me cae mal porque es pobre”…Y una retahíla de pensamientos que pareciera que viviesen en la Edad Media.



Aquella persona que piensa que los bienes comprados les dan más valor a la persona (muy parecido al anterior) Por ejemplo: “si me coloco ropa de marca estoy más guapo o guapa”, “con este Ipod seré la envidia de mi barrio (o pueblo)”. También cuando ven que le “amigo o la amiga” se compra algo (por ejemplo una cámara) y vienen ellos, sólo para “lucirse”, una cámara tres veces más cara – lo único que les faltan es dejar la etiqueta del precio, pero eso ya sería el colmo –



Por supuesto sin falta, el típico falso amigo o amiga que está para utilizarnos como marionetas, utilizarnos como “relleno” en las fiestas y excusa en las citas. O simplemente por un interés, como por ejemplo de tipo económico. –Nota: lo anterior también se puede aplicar al noviazgo-



Y bien, podría colocar más situaciones, pero la lista sería interminable. Además, pienso que he colocado –más o menos- lo más elemental.



Así por hoy termino, pero seguiré en la segunda parte.




Saludos y un abrazo.


martes, 14 de abril de 2009

El país imbécil (introducción al imbécil hispanoamericano)

¿Por qué los países latinoamericanos teniendo muchos recursos les cuestan desarrollarse? Y ¿por qué España en muchas ocasiones no era considerada como país propiamente europeo?

Imaginemos que existen, en un continente dos países: el país A y el país B. Los dos son ricos en recursos. Pero ambos –por las características de su población- eligen caminos diferentes:

Debido a las ganancias del país A, la renta de la población es más alta (o sea que tiene más dinero) Estas personas inmediatamente se gastan todo en ropas de marca, móviles de última generación, coches lujosos… Muchos de estos productos son comprados a otros países. La población, le interesa poco la educación y el progreso económico, sólo gastar, consumir, el ocio, las relaciones sociales, y muchas personas se contentan con sólo sacar el graduado de la ESO (el título de secundaria) e irse directamente a trabajar como por ejemplo de camarero.

La población del país B tiene el mismo nivel de renta. Pero, a parte de consumir, muchos ahorran para invertir en empresas y con el paso del tiempo, muchas familias se han enriquecido más y el país puede producir sus propios bienes de consumo, llegando incluso a exportar hacia otros países. Debido a que las empresas pagan impuestos al estado (y son muchas) el gobierno invierte más en educación, se crea una generación mejor formada, y esta generación crea un país más democrático en que las desigualdades económicas ya son menos.

El problema es el siguiente: los individuos del país A cada vez son más ignorantes. Los pocos de ese país que han creado empresas ahora son los que dominan el mercado junto con las empresas extranjeras (como las del país B) y surgen “políticos” de ese pequeño grupo empresarial capaces de manipular las mentes ignorantes de la población. La desigualdad entre la población aumenta y por tanto, aparece la pobreza ya que esa pequeña clase social de empresarios acapara todas las riquezas.

Y nace un nuevo dirigente “del pueblo” : los empresarios como “ratas sucias” . Todos deben ser iguales. Los empresarios deben morir, ellos son los que causan desigualdad social (hay cierta verdad en esto pero no del todo, una mezcla de verdad y mentira, una “media verdad”) El país B es un estorbo. Hay que cambiarlo todo. Hay que cambiar la ley. Hay que ganar más poder para el pueblo…

Y bien, todos como idiotas votan por él, y dentro de unos años una bonita dictadura. Una dictadura en que hay más pobreza y pueden ocurrir dos cosas: o el pueblo se alza a mano armada o se dejan someter.

Existe un país C igual que él A, pero no tiene a ningún dictador. Las empresas de otros países (incluidas las del B) se instalan en este país, y forman una pequeña clase privilegiada de empresarios extranjeros. Y el país un desastre.

Existe otro país D igual que el A, pero gran parte de la población se alzó a mano armada. Y el país en una continua guerra que quien sabe cuado terminará. Al final se impone un dictador que da cierto “orden”, pero surgen más de 40 golpes de estados en un mes. Si llega a haber cierta democracia, aparece (o se conserva) una típica guerrilla o una organización terrorista de esas que les encantan colocar bombitas en las esquinitas de la calle.

Pues bien, muchos países hispanoamericanos (por no decir todos) tienen características de la población A (muchas de ellas están entrometidas en conflictos políticos y sufren gran desigualdad social)

Pero esta población…¿Cómo la llamaríamos? ¿Por qué actúa de forma distinta que le B? ¿La población B es culpable del todo? ¿Ese tipo de gente se les puede identificar al verles algunas características?..

Lo dejo para el artículo siguiente.

¡Saludos y un abrazo!

viernes, 27 de marzo de 2009

Pregunta tonta: respuesta interesante.

Suponiendo que…recibiendo un millón de euros ¿Qué harías?



Tengo muy presente que esta pregunta ha sido muy formulada pero veamos tres respuestas “generales”

(seguramente hay más):



¿Cuál es la respuesta más común?



Gastártelo todo personalmente: comprar coches, otros objetos…., pagar todas las deudas y reservar una parte para ahorrar.



¿Qué es lo más solidario?



Dar todo - una gran parte- a una ONG.



¿Qué es lo más inteligente?



Invertir -una gran parte del dinero-: especialmente en una empresa.



Analicemos:



Si das casi todo a una ONG ¡Qué gran humano eres! Pero pan para hoy y hambre para mañana.



Si lo gastas todo en ti mismo, disfrutarás mucho y tendrás cosas que te duraran por algún tiempo. Pero el millón de euros saldrá volando por la ventana y al cabo de unos años, quedarás como si no hubieses recibido ningún millón. Además, es una actitud avariciosa y egoísta ya que se piensa sólo en sí mismo.



Si lo inviertes: optas por una mejor opción que la primera pero es una opción igual –o más- de egoísta y avariciosa que la anterior.



Entonces aquí, es cuando nos entra la desesperación, y nos gustaría buscar una respuesta.



Creo que lo más inteligente y humano sería lo siguiente:





Gastas una pequeña parte en las cosas que te apetezcan y saldas todas las deudas posibles. Otra pequeña parte la das a una ONG- intenta que sea una ONG DE CONFIANZA-, o para ayudar a una persona. El resto lo inviertes de forma muy inteligente y sin muchos riesgos.



Por ejemplo: inviertes en un restaurante. Pasado un tiempo, tú recibes más beneficios. Estos, los divides en dos partes: una parte (aunque sea un 10%) lo das a una ONG. Otra parte (pequeña) para los gastos personales y otra para invertir en otras empresas o “expandir” la ya creada.



Tiempo después, tu empresa ha crecido y/o ya has creado otras empresas. Esto quiere decir que los ingresos (beneficios reales) han aumentado drásticamente. Entonces sólo gastas para uso personal la misma cantidad que en años anteriores, una gran parte para ONG y otra para seguir invirtiendo.



¿Por qué gastar la misma cantidad para uso personal? “¡¿Acaso no me lo merezco?!” “¿No puedo tener más prestigio social?”



La respuesta es muy simple: para que no te conviertas en un avaricioso, egoísta, consumista y materialista como muchos famosos y empresarios que conocemos. Aquellas típicas personas que compran yates, casas…pero la final y al cabo son unos desgraciados.





Esta es mi respuesta, y pienso que, siguiendo estos pasos serás una persona que, aparte de no tener problemas económicos personales, también tendrás un futuro familiar asegurado. Además serás uno de los que impulsará la economía de tu país. Pero lo más importante: serás caritativo y ayudarás a mejorar la humanidad.





Mi respuesta al planteamiento inicial es sencilla y estoy seguro que muchos –o casi todos- darán o han dado mejores respuesta que la mía. Pero mi intención no es de convencer a nadie, es de que pienses y reflexiones seriamente. Es decir, que mi respuesta es una invitación a que tú saques la tuya propia.





Este texto es una introducción a otro que viene a continuación: “El imbécil hispanoamericano”





¡Saludos y un gran abrazo!

domingo, 15 de marzo de 2009

¡Yo sufro MUCHO más!

Muchas veces nos quejamos o “lloramos” por situaciones o condiciones que nos hacen sufrir. Esto, es una reacción obvia. Pero analicemos un poco: muchas de nuestras quejas son completamente “estúpidas” comparadas con otras. Y no hace falta ver a los niños demacrados de África Central ni a las familias con sus hogares destrozados por las armas (como en Gaza) Simplemente hay que observar detenidamente y analizar a los que tenemos muy de cerca como la propia familia, los amigos (íntimos y no tan íntimos), los compañeros, los conocidos…personas con quienes hablamos y vemos en carne propia, no por la televisión ni por ningún otro medio de comunicación de masas.

  • Veamos las situaciones en que muchos se pueden encontrar:

Muchos se quejan por la muerte de sus abuelos, otros por el divorcio de sus padres.

Muchos se quejan por no tener muchos amigos, otros por no tener ninguno.

Muchos se quejan por no tener el dinero suficiente para comprarse (por los momentos) un ordenador de última generación, otros ni pueden comparase uno usado.

Muchos se quejan por no salir muchas veces de su lugar natal, otros por estar muy lejos de su lugar natal y de su familia.

Muchos se quejan por unos padres que no los dejan salir hasta tarde, otros por no poder hablar con ellos (están muy ocupados)

Muchos se quejan por sentirse ignorados y poco conocidos por los demás, otros por sentirse humillados y burlados por los demás.

Muchos se quejan por ser malos en algún deporte, otros por no poder practicarlo.

Muchos se quejan porque sus padres no tienen un salario muy alto, otros porque sus padres no tienen trabajo.

Muchos se quejan por no tener novio o novia, otros porque sus novios o novias le han dejado.

Muchos se quejan por ver su meta muy lejos, otros por no tenerla

  • Puedes añadir otras cosas que son fruto de tu experiencia personal. Así, puedes realizar una extensa lista.

Muchas veces pensamos: “este si que es feliz, tiene esto, es esto, lo otro… “ pero incluso, esa persona tiene sufrimientos peores, que no vemos, y es infeliz.

Claro, también hay que tener en cuenta que hay quienes tienen menos sufrimientos, pero son pocos tolerantes a estos por más pequeños que sean. Además, llegan a convertirse en unos amargados, problemáticos, inestables (mentalmente) por estupideces, e incluso por cosas que son producto de su imaginación.

Lean una pequeña experiencia personal: En una clase había tres chicos. Dos de estos estaban riéndose de una situación que involucraba al tercero. Aunque las risas no eran dirigidas directamente al chico, ni se oía una ofensa dirigida hacia él, este se sintió ofendido, humillado y bofeteado (incluso, llego a tomar la decisión de no querer hablar con uno de ellos) Si esta persona fuese más racional y asertiva, ignoraría los comentarios o, incluso, se reiría con ellos. Además, su “delicadez” no le permite ver la realidad tal como es, y esto, le hace poco tolerante a un sufrimiento falso (las burlas), es decir, fruto de su imaginación (un pseudo-sufrimiento)

No nos inventemos “sufrimientos”, analicemos detenidamente la situación de nuestros cercanos y seamos conscientes que todo ser humano “sufre” desde una parálisis casi total, hasta simplemente un dolor de muela.

Seguiré hablando de este tema que es muy extenso.

Muchos abrazos.

sábado, 28 de febrero de 2009

Resentimiento social

Ya desde primaria, he estudiadado con una clase de personas denominadas despectivamente “pijos”, de cuyas características se pueden destacar dos: el consumismo extremo y la prioridad por la apariencia. mejor conocido como falsedad o superficialidad.

Ahora bien, su actitud, que no es propia de su verdadera personalidad, ha causado el rechazo, desprecio e incluso odio de muchas personas. Esta actitud la podríamos llamar “anitipijismo”. Tal vez, causada por dos motivos en que podemos agrupar a dos grupos de “antipijos”: uno, es porque el pijo es indiferente ante la sociedad, falso… y el otro grupo antipijo… es “porque sí”

Las causas del primer grupo ciertamente están justificadas, aunque hay que tener cuidado. Podemos incluir a las personas verdaderamente religiosas, ya que el “pijismo” va totalmente en contra de los valores cristianos. También se incluyen a los “políticos” quienes ven a los “pijos” los hijos de una sociedad injusta y mal estructurada. Estos tienen cierto peligro: pueden incluirse aquellos que tienen posturas radicales ya sean de extrema izquierda como de derecha, y si llegan al poder…¡la buena que se arma!
Otro subgrupo tiene este rechazo simplemente porque ven la los pijos como unos idiotas, manipuladores, falsos y manipulados. La condición económica de estos subgrupos “antipijistas” no tiene relación con sus ideales. Por ejemplo: un chico cuya familia tenga una muy buena base económica puede ser perfectamente un “antipijo”.

Ahora bien, es típico encontrarnos a personas que odian a los pijos por que hablan de forma estúpida, visten ropa de marca y tienen lo último en tecnología ( es decir “porque sí”) Incluso algunos odian a los que no son pijos pero que tienen mucha “plata”
Si se pertenece a este grupo o se conoce a alguien que tiene este sentimiento es recomendable hacer esta pregunta clave: Si estuvieses en una familia con mucho dinero y estuvieses rodeado de pijos ¿Serías pijo? En muchos casos, la verdadera respuesta sería un sí. Incluso podría ser más pijo. Entonces la verdadera causa, en mucho de estos casos, del antipijismo es: la envidia con respecto al dinero.

El antipijismo me hace temblar las piernas. Lo digo porque conocí a un país lejano “cuyo nombre no quiero acordarme” en la que el resentimiento social estalló y los pijos y no pijos la están pasando bien negra. Un país puede undirse gracias al pijismo y undirse gracias al antipijismo.

Dicho esto ¿Cuál es la actitud que se debe tomar? Muy simple: rechazar al pijismo más no a la persona. Ser amigo del pijo e invitarle salir de su burbuja. El pijismo la podríamos catalogar como una peligrosa enfermedad mental. El pijo necesita ayuda. Hay que demostrarles nuestro verdadero rostro y compartir con ellos. Si se rechazan se aumenta las diferencias sociales, el odio y puede ocurrir lo que pude ocurrir.

Así que, no seas un resentido social.

De los pijos me encargaré más adelante.

Saludos y un gran abrazo.

viernes, 16 de enero de 2009

¡Quiero una novia!

Pocos minutos han de transcurrir en Europa para que una familia se destruya. Los más afectados no son el perro ni el gato, sino los hijos. Un divorcio les marcará mentalmente el resto de su vida. Ahora bien, para que en un futuro estas situaciones afecten a las menos personas posibles, es deber nuestro colocar nuestra parte ¿Cómo? Nos preguntamos.



El principio y el comienzo de todo es el noviazgo. Es una etapa en que dos enamorados (dos y no solo uno) se conocen para comprobar si son aptas para unirse en Santo matrimonio y formar una familia, si es posible. No para disfrutar y comerse un helado en la plaza del pueblo y otras cosas de disfrute (que cada quien lo interprete a su manera) El fin de todo es el conocimiento mutuo.



Nos encontramos con un tipo de noviazgo que ya existía desde unos cuantos años atrás. Lo podemos llamar noviazgo efímero o noviazgo del disfrute. Muchos de los que conocemos andan perdidos buscando un novio o una novia como si fuese una consola de videojuego, o un hermoso vestido. Ven esta necesidad como primaria y fundamental, simplemente algo que se necesita para disfrutar de su compañía (besitos), para que los demás vean que tengo un trasto de estos o simplemente para disfrutar de sus ventajas que el noviecito o la noviecita traen consigo a modo de promoción. Aunque sin estar enamorado a la primera persona que ven (una presa fácil), se abalanzan contra ella como si hubiesen visto una etiqueta con un descuento a modo de rebajas al 80%. Se enrollan y se casan, por que “los demás ya se han casado y yo aquí en la soltería como un estúpido o una estúpida”. Más adelante, para mejorar la situación matrimonial, tiene un hijo. Pero llega un momento en que los dos ya no se pueden aguantar y una familia más, queda destruida.



No obstante existen otras causas, principalmente por interés económico. Conocí una pareja que ha estado unida en Santo matrimonio durante muchos años, con un hijo. De pronto, en un día normal como cualquier otro, cuando el marido ya había alcanzado un cargo de alta categoría en que podía ganar una cantidad de dinero considerable. Se divorcia. Llegando a crear un trauma tan profundo en sus hijos que les marcará de por vida. La causa estaba clara pero no es fácil comprender que una persona sea capaz de formar una familia, mantenerla durante varios años y luego irse con unas alitas. El noviazgo y el matrimonio a causa de razones económicas, son tan horribles y monstruosos como estar en un ascensor con un chimpancé armado con un fusil AK-47. Aunque nos muramos de hambre, ni se nos ocurra engañar a otro con el amor para llenar nuestro estómago, para algo existe el trabajo, los estudios y la superación individual.



El noviazgo no es un momento de disfrute, es un período temporal largo en que dos enamorados se conocen mentalmente de manera íntima. Desde ya hace años he escuchado la mediocridad de frase: “quiero un novio” o “me tengo que conseguir una novia” como si fuesen Pokémon “¡hazte con todos!”. El primer requisito y que no se tiene que saltar, es enamorarse. El segundo es conocerse de forma racional, lo digo por que algunos piensan más con el corazón (siendo un órgano) que con la mente. Y una fuerza de voluntad para soportar los defectos de la pareja y los momentos malos que se pasarán con ella. De esta forma, con un buen noviazgo, la familia se construye con una base sólida y habrá menos probabilidades de que alguien salga afectado. Por tu bien y el de los demás, si no te enamoras o no eres apto para formar una familia, por favor no te cases. La soltería tiene sus ventajas y desventajas como el matrimonio.




¡Así que, dejate de la tontería, y disfruta de lo que tienes!


¡Saludos y un gran abrazo!


(Nota: en "reacciones" justo abajo, pueden marcar si están de acuerdo o no)

jueves, 1 de enero de 2009

Depresión navideña

Durante las vacaciones de Navidad y sus días especiales, como la Noche Buena y la Noche Vieja , nos encontramos con distintas situaciones:

Algunos estamos con el estrés, comprar aquí, comprar allá, llegando a ser unos asquerosos monstruos consumistas y materialistas de lo más normal como el mundo quiere. Otros nos vamos a casa de un pariente. Otros se van de viaje a un bonito lugar. Otros iguales que los anteriores, pero a un pueblito de la Patagonia o de la Conchinchina en que no está ni Dios. Otros en la casa del novio o de la novia, del amigo o de la amiga. Otros “por ahí”. Y otros viendo la famosa caja de los colores (televisión) o en muchos casos, utilizando el ordenador.

Pero nos detenemos en un instante y nos decimos “¿Por qué yo no estoy haciendo lo que verdaderamente quiero hacer?”, nos deprimimos y decimos que estamos aburridos, o peor, decimos que “las navidades son un fastidio”. Nos sentimos “solos”, e impotentes ante al realidad. Incluso algunos, llegamos a estar tan tristes como si se nos hubiese cortado un brazo. Y aunque digamos “estoy bien”, tenemos algo dentro que nos dice que hagamos “algo”, y muchas veces no comprendemos que es ese “algo”. Pero en fin, al menos un solo día de estas vacaciones, nos deprimimos y nos sentimos vacíos.

En un lugar no muy lejano, unos niños salen a tirar la basura. Naturalmente no han recibido regalos, ni han comido turrones. Un día normal. Cuando depositan la basura en los contenedores, un gran silbido agudo empezó a sonar. De pronto, todo se había vuelto negro. Habían muerto. Sus familiares y vecinos, asustados por la explosión y el polvo levantado, empezaban a llorar y maldecir al atacante.



Varios vecinos están en la calle, o en casa de otros porque sus hogares han sido destruidos y en suma no tienen mucha comida, de hecho lo que llega, son unas escasas ayudas humanitarias. Otros, están en los hospitales con grandes heridas pero esperando que les atiendan por la falta de recursos médicos y de personal. El hospital está colapsado.




El terror vuelve de nuevo. Una hermosa orquesta compuesta por los motores de los cazas-bombarderos y helicópteros, el silbido de las bombas, sus impactos y los gritos.



Gaza. BBC Mundo


Todo esto, no es invento mío. En el justo momento en que estoy escribiendo, está pasando. De hecho, en verdad unos niños murieron al tirar la basura por el impacto de unos misiles. Estoy hablando del conflicto que está ocurriendo en Gaza, una zona palestina que está siendo bombardeada por Israel. Y me acabé de enterar que mataron a un político con su mujer y todos sus ocho hijos.

Nos sentimos estresados, solos o aburridos. Pero no escuchamos ningún misil. No escuchamos explosiones que ocurren en la lejanía. No escuchamos los gritos de odio, en tal caso los del vecino que está borracho. Tenemos comida de sobra. Tenemos una limpia cama bajo un techo. Y un ordenador para leer esto.

Y como imbéciles, quejándonos.

¿Qué podemos hacer? Simplemente cuando nos sintamos mal y fastidiados, vemos las noticias o nos imaginemos lo que está pasando.

Nos sentiremos agradecidos (incluso aunque nos ha pasado algo malo) con nuestra vida, y si eres creyente, con Dios. E intentaremos hacer lo que verdaderamente queremos hacer.

No te deprimas por tonterías. Disfruta lo que tienes. Y no digas que “las navidades son una Mierda(Cita textual que dicen muchos)

Un saludo acompañado de un gran abrazo ¡Feliz Navidad y Año Nuevo!