Importante:

Soy una persona que comete errores como todo el mundo. Si piensas que estoy equivocado y no estás de acuerdo...¡Coméntalo por favor!

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Televisión para ricos

Durante este verano he tenido el tiempo de ver algunas series dirigidas al conjunto adolescente. Especialmente aquellas en que el humor impera, aunque en algunos episodios se demuestren ciertas enseñanzas morales. Sin embargo una vez analizado el conjunto de estas series más algunos programas televisivos dirigidos a niños e incluso algunas películas, he llegado (o captado) una característica que muy pocos han advertido de forma insistente.

Primero veamos el entorno donde los protagonistas viven: una gran casa hermosa, con patio, un amplio jardín, un garaje, y en una urbanización americana donde creo que los pobres no serían bienvenidos. Luego vemos que los protagonistas o personajes salen constantemente a salir a comer, pasear, ir al cine sin que el dinero fuera un problema. También podemos observar que cuando el problema del cual surge el argumento tiene una relación con el dinero, se habla de cantidades altas (mínimo 500 dólares) y en muchos casos ciertos personajes tienen ahorrados buenos montos . Nunca ellos tienen problemas económicos, nunca tienen problemas familiares, todos sus problemas son superfluos en comparación con algunos que se nos presentan en la realidad.

Ahora bien, mi reflexión consiste en el daño consciente o inconscientemente en la mente de los espectadores que se produce. Muchos de nosotros no alcanzamos ni de lejos los privilegios que los personajes disfrutan. Así que pueden surgir ciertas reacciones peligrosas de las cuales destaco: la envidia por aquellos que tienen más, de forma que el afectado empieza a ansiar aquellos bienes materiales que se les presentan de forma muy exagerada. La otra reacción negativa puede ser la tristeza por pensar que la felicidad es tener cierto estatus económico el cual no se podrá alcanzar.

Entonces, en vez de llamar a estas series para adolescentes y niños las deberíamos llamar series para adolescentes y niños ricos. Teniendo en cuenta que estas series (y películas) son la mayoría de EE.UU, sabemos que se emiten en gran parte del mundo. Y sabemos que la mayoría de la población mundial es pobre. Es probable que las series sean así debido a que los guionistas y productores vivan económicamente muy bien.

¿Cuál es la solución? Muy simple, si no queremos involucrar el aspecto económico, político y social en los problemas de los personajes, entonces lo que se debería hacer es que estos personajes vivan en lugares más comunes (como un piso de un edificio), y que incluso aparezcan momentos en que no puedan hacer algo por falta de dinero suficiente.

Sólo pretendo abrir el debate (o mantenerlo abierto) sobre este aspecto.

Suerte con las clases.

sábado, 12 de junio de 2010

La información como me da la gana.


Sería absurdo y una pérdida de tiempo escribir algo obvio pero que por desgracia (para introducir el tema) necesito recordar: todos (o casi todos) en nuestro interior tenemos unas ideas establecidas según nuestros valores. Por ejemplo: Robar no es lo correcto o estar en un cargo público implica una gran responsabilidad. Estas ideas las queremos defender pero ¿Cómo?

En una charla, conferencia, o incluso en un escrito (como en este blog) nos valemos de la información. Esta puede ser de distintos tipos entre los cuales citaría estos: de razonamiento o lógica, de fuentes exteriores como estudios, estadísticas, personas intelectuales o especializadas y por último de experiencia personal (o colectiva cuando lo viven varios)

Con esto, no quiero llegar a exponer cosas que son espesas (vamos, que son un rollo), y quiero ir al grano: al investigar sobre un tema para defender una idea cometemos el error (o estamos en el error) de ya estar convencidos sobre la misma idea. Es decir que buscamos la información de forma que defienda nuestra idea o que se amolde a la misma. Eso es estar ya condicionados de forma que nuestra información objetiva se convierte en subjetiva.

Vamos a un ejemplo: supongamos que tengo la siguiente idea y que quiero defender: La violencia es un método inútil parta resolver los problemas. A pesar de que esta idea es generalmente aceptada y en cierto modo nos parece muy obvia, a la hora de buscar información tengo que ser lo más objetivo posible. Así que, debo olvidar (temporalmente) mi idea y empezar a  buscar información. Si me encuentro con fuentes que contradicen mi idea debo incluirlas en mi mente y luego de recoger toda la información debo sopesar la información y elegir aquellas más importantes (pero no en función de amoldarse a nuestra idea).

Si el resultado de la investigación defiende mi idea, pues bien. Pero si el resultado contradice mi idea debo replantearme (con espíritu crítico) dicha idea, y puedo llegar a cambiarla. Si todos intentáramos quitar nuestro orgullo a la hora de defender nuestras ideas basándonos en datos que las afirman e incluyendo aquellas que las pueden contradecir seremos personas más sólidas en nuestras convicciones y estas serán más resistentes ante los ataques.

Con esto me despido...y como ya ha llegado el verano espero escribir más a menudo.

jueves, 13 de mayo de 2010

Los estudios no mejoran la personalidad

En este año , en que por muchas circunstancias (aunque me debí esforzar más) he dejado de escribir, he comprobado algo fundamental que se tiene que saber. Esto es debido a una experiencia desagradable en la que ha salido afectada toda mi familia. No obstante, esta situación, no fue provocada por un incidente cualquiera, o el sujeto que la ha provocado no ha sido un criminal ni nada por el estilo. Fue por culpa de un sujeto poco sospechoso: dueño de un colegio de inglés, y que sabe más de seis idiomas.


Al parecer, al principio nos llevábamos muy bien con esa persona: era muy educada, estudiosa e incluso, si me atrevo, intelectual. No obstante, por un mero y vago interés personal, de un día para otro, o mejor dicho en una llamada por teléfono, esta persona cambió repentinamente de parecer...de hecho todavía no sabemos muy bien por qué. Además, esta persona, se nos ha convertido en una pesadilla y no la hemos visto jamás....


Pues bien, no escribo esto como una mera denuncia, simplemente para rectificar y ejemplificar lo que estoy defendiendo. Por más que una persona haya estudiado y ha hecho más de 100 doctorados, y con un conocimiento 1000 idiomas, su inteligencia personal, su sentido común e incluso sus valores morales son los mismos (o en tal caso, han cambiado muy poco). Si después de haber estudiado, esa persona resulta con mayor sentido común y unos valores más sólidos es porque simplemente le han ocurrido muchas cosas (experiencias, conversiones, reflexiones...) pero que ninguna tiene que ver con los estudios.

Un ejemplo muy sencillo, son algunos médicos (algunos, no todos) que de verdad, me dan asco de su mala educación e incluso demuestran ignorancia en algunos campos del conocimiento que no les corresponden simplemente porque creen que haber estudiado 6 años (que es mucho) piensan que tienen el conocimiento, absoluto y universal de cualquier ámbito.


Si estoy en un colegio religioso, con una familia ultra-religiosa, y con amigos súper piadosos eso no quiere decir que yo salga igual (puede que tenga influencia). Porque los valores son propios (a no ser que no tengas personalidad y seas manipulable). Si el entorno no me puede determinar totalmente ¿Piensas que un libro me hacer mejor persona? No, así de simple. Superarse, es algo propio e individual (aunque no estaría mal pedir ayuda en algunos casos)


En fin, sé que he dicho algo que para muchos les han parecido obvios, pero otros cometen ese fatal error ya que no conocen una fórmula o premisa fundamental: Una persona estudiada e inteligente en razonar ciertos conceptos, no es igual a una persona con valores, con buenos sentimientos y con sentido común. Siento por haber roto con un mito muy común en nuestra sociedad.


Con esto me despido..¡un gran abrazo! Saludos a todos los que escriben independientemente de lo que defienden o demuestran.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Problemas Técnicos

Siento mucho no poder haber escrito durante todas estas semanas. Esto se debe a que he tenido problemas técnicos (estropeo del ordenador) y por tanto no he podido actualizar este blog. Lo siento por aquellos interesados en escribirme. Intentarè actualizar lo más pronto posible (siempre y cuado termine de resolver estos problemas) Muchas gracias.

lunes, 6 de julio de 2009

Mente "Ociosa"

He recibido con gran satisfacción vuestros comentarios. Pero estos, junto a las circunstancias personales que me rodean y la experiencia que estoy viviendo me da una opinión:

No descarto lo dicho en el artículo anterior, más bien, lo reafirmo. Pero hay que tener en cuenta algo: no es fácil. Esta afirmación en cierto modo es absurda, pero real. Entonces nos preguntamos ¿Por qué? La respuestas pueden ser variadas, pero voy a expresar lo que siento:

Una vez que se ha terminado el período lectivo, nuestra mente empieza a descansar pero el problema es cuando se vuelve “ociosa”. En este estado no queremos realizar ningún esfuerzo, a no ser que sea obligado. Además el propio calor del verano nos fatiga, y rendimos menos, acompañado de los amigos con que queremos salir y que en cierto modo ocupamos gran parte del tiempo en ellos 8cosa que no está mal).

Entonces nos encontramos con un estado de estancamiento: no hago lo que verdaderamente quiero hacer en época de clases, porque no tengo tiempo o/y estoy muy cansado, y no hago en verano lo que verdaderamente quiero hacer por las causas ya expuestas arriba.

No me queda más otra que proponer lo siguiente: es recomendable realizar actividades organizadas por colegios, grupos e instituciones, como la música, los bailes, los escouts, el teatro… Además comenzar con la lectura, cosa que muchos se les hace difícil realizar, la solución es leer una página un día, y al día siguiente (o la semana siguiente) leerse dos páginas al día. De estas dos formas, la mente no permanece tan ociosa y las ideas y ganas de realizar otras cosas empiezan a florecer.

Una amiga que ha comentado en el artículo anterior me ha dicho que las ganas de dibujar las tenía en época de clases, pero una vez en vacaciones, las ganas salían volando. Simplemente por la ociosidad de las vacaciones, no tiene ideas, pero tal vez si sigue lo que he recomendado arriba, su mente empieza a trabajar y las ideas vuelven a anidarse.

Tengo que confesar que ahora tengo la mente “ociosa” y que evidentemente estoy luchando contra ello, por eso, no he actualizado más este blog.

Así que, ¡ánimo!

Y les mando un abrazo.

domingo, 21 de junio de 2009

¡Escritores, fotógrafos, camarógrafos, músicos… Resucitad!

Voy dirigido especialmente a quienes escriben y hacen fotografía, por eso insisto que se lea el artículo anterior ya que va dirigido a cualquier persona que realice otras actividades. Además ese artículo tiene un gran nexo con lo que expondré a continuación:

Nosotros, los que publicamos escritos y fotografías en este maravilloso medio de comunicación de masas llamado Internet, hemos elegido un camino: demostrar nuestro arte e incluso nuestra visión individual o colectiva de la realidad que nos rodea. Queremos que nos lean, que nos comprendan que nos pregunten y que admiren nuestras fotografías.

Pero…¿Con cuál fin?

Deberían existir muchas razones, entre ellas el darnos a conocer, pero existe otra de mucha más importancia, como el desarrollo de nuestras facultades. Por medio de Internet, intentamos exponer lo que desarrollamos, o mejor dicho, aportar algo de forma directa o indirecta a los demás con nuestras facultades.

Para mi, lo más importante es ayudar y aportar a la sociedad con estos escritos, tanto a escala personal e individual, como social. Al expresar una opinión bien pensada (aunque no sea “correcta”) estamos aportando algo a nuestra cultura y al pensamiento de hoy en día. No necesariamente tienen que ser escritos ni fotografías de gran profundidad y reflexión, pueden ser incluso “chapuzas” o “chorradas”
Como por ejemplo “No te metas el dedo en la nariz cuando me hables”( Del Blog “Kaysse”) Parece una “chorrada”, pero esa frase nos alimenta y en cierto modo nos hace pensar aunque sea riéndonos.

Pero esto, no lo puedo hacer yo sólo, tenemos que hacerlo todos. Aprovechando este verano, es cuando desde ahora más escritos y fotografías debemos publicar.

Existen tres características: cantidad, cualidad y periodicidad. La cantidad no importa mucho. Pero la cualidad (que sea algo bien pensado o una expresión de un sentimiento verdadero) es lo importante. Como en este ejemplo: “Peace, flowers, freedom, happiness.” ( Del Blog “Dieguitos y Mafaldas”)

Pero debo destacar: la periodicidad, es decir, ser constante. Publicar de manera periódica. Por ejemplo una vez a la semana, aunque pienso que deberían ser tres veces a la semana. No dejar la página abandonada, sino mantenerla “viva” y “presente”

El escribir y la fotografía no son muy reconocidos como la música y el deporte, pero… si somos más, más reconocidas estas actividades serán.

Una recomendación a los que escriben: es preferible realizar escritos cortos, para que el lector no realice mucho esfuerzo en la lectura, y así atraer a más lectores.

¡Hay que expresarse! ¡Estar activos! Y retomar nuestros escritos y fotografías.

En conclusión: Este verano tenemos que escribir y hacer fotografías más que nunca. De esta forma nos desarrollamos a nosotros mismos como personas (nos autorrealizamos)

Nota: personalmente intentaré, publicar más artículos ya que tengo más tiempo

¡Escritores, fotógrafos, camarógrafos, músicos… A comenzar!

¿Qué voy hacer en este verano?

No es una primicia decir que cuando acabamos el curso quedamos verdaderamente estresados, cansados y hartos de los libros (por lo menos eso lo dicen los buenos estudiantes) No obstante una vez pasadas las torturas de buena manera (los exámenes) nos encontramos con una época de paz: las vacaciones de verano. Pero nos encontramos con otro problema: luego de haber estudiado y trabajado con gran esfuerzo durante este curso nos encontramos con una “paz” tan “pacífica” que parece un desierto. Un desierto en que muchos dicen “¿Y ahora qué?” Evidentemente se responden: “Bueno, saldré con mis amigos, estaré en el ordenador, e iré a tal sitio con mis padres…”




Aunque las profundidades de la mente de muchos, aparece una voz que dice y reclama: “¡Tonto! ¿Eso es todo? ¿Qué provecho aparte del descanso sacarás de ahí? ¿Desarrollarás alguna facultad? ¿Te harás mejor persona? ¡Eres improductivo! ¡Un perezoso! ¡Estás perdiendo el tiempo!”



Una voz que reprimimos y ocultamos. Evidentemente muchos se molestan y le dicen a esa voz:



“Vale, te entiendo ¿Pero qué quieres que haga? ¿Me pongo a inventar una máquina o descubrir la vacuna del SIDA? ¿Me pongo a predicar en la plaza un movimiento revolucionario que cambiar la política del país? ¿Me meto al fútbol y me vuelvo famoso como Ronaldo? ¿Me voy al África a ayudar los más necesitados? Pues mira, tengo defectos, soy un imbécil y las circunstancias no me favorecen en nada, así que a ver si eres más realista y te callas”



Algunos con decir esto en su interior, apagan temporalmente esa voz. Pero a otros…no les basta.



La forma más eficiente de apagar dicha voz, es satisfacer sus peticiones… y nos volvemos a encontrar con las objeciones que ya hemos utilizado.



¿Qué hay que hacer? La respuesta no es nada fácil, y hace falta mucha reflexión para responderla. Además las respuestas pueden ser muy variadas, pero quiero colocar lo que pienso, ya que sea o no acorde al pensamiento de vosotros, puede servir de ejemplo y aproximación:



Primero hay que analizarse así mismo, las ventajas o facultades y los defectos y aquellas cosas que no hacemos muy bien. Mentalmente enumeramos nuestras facultades y ventajas, y nos preguntamos ¿Qué es lo que verdaderamente quiero ser? (algunos lo llaman “modelo ético”). Al saber lo que verdaderamente quiero ser, debo convencerme que para ser lo que verdaderamente quiero ser debo desarrollar unas facultades y posiblemente esas facultades coincidan (no todas) con mis ventajas.



El objetivo, entonces, es desarrollar dichas facultades.



Ahora bien, pondré un caso: si mi facultad es la lectura, evidentemente me pongo a leer. Pero debo ir más allá: ponerme a escribir.



Si mi facultad es el teatro, me incorporaría a un grupo de teatro, sino hay grupo de teatro, junto a unos amigos y hacemos el grupo. Si no tengo amigos que le interesen, pues entonces pues hago monólogos, escribo obras de teatro…



Si me gusta la música, no sólo toco un instrumento, sino formo un grupo o escribo música…



Es decir, que no sólo practico o desarrollo mis facultades sino que tengo que ir más allá, intentar cambiar lo que nos rodea (a mejor, claro está), innovar, verse a uno mismo como algo valioso e imprescindible, a uno mismo como tal es. De esta forma hacemos callar nuestra voz interior.



Nota: las facultades no necesariamente tienen que ser la música, los deportes y otras cosas… Si no también otras facultades que no son muy utilizadas o que no están muy reconocidas como por ejemplo: hacer videos, rompecabezas, hacer figuras, debates…



Inventa, crea, imagina, actúa, cambia… ¡haz lo que puedas!



Animo y un abrazo