Importante:

Soy una persona que comete errores como todo el mundo. Si piensas que estoy equivocado y no estás de acuerdo...¡Coméntalo por favor!

lunes, 6 de julio de 2009

Mente "Ociosa"

He recibido con gran satisfacción vuestros comentarios. Pero estos, junto a las circunstancias personales que me rodean y la experiencia que estoy viviendo me da una opinión:

No descarto lo dicho en el artículo anterior, más bien, lo reafirmo. Pero hay que tener en cuenta algo: no es fácil. Esta afirmación en cierto modo es absurda, pero real. Entonces nos preguntamos ¿Por qué? La respuestas pueden ser variadas, pero voy a expresar lo que siento:

Una vez que se ha terminado el período lectivo, nuestra mente empieza a descansar pero el problema es cuando se vuelve “ociosa”. En este estado no queremos realizar ningún esfuerzo, a no ser que sea obligado. Además el propio calor del verano nos fatiga, y rendimos menos, acompañado de los amigos con que queremos salir y que en cierto modo ocupamos gran parte del tiempo en ellos 8cosa que no está mal).

Entonces nos encontramos con un estado de estancamiento: no hago lo que verdaderamente quiero hacer en época de clases, porque no tengo tiempo o/y estoy muy cansado, y no hago en verano lo que verdaderamente quiero hacer por las causas ya expuestas arriba.

No me queda más otra que proponer lo siguiente: es recomendable realizar actividades organizadas por colegios, grupos e instituciones, como la música, los bailes, los escouts, el teatro… Además comenzar con la lectura, cosa que muchos se les hace difícil realizar, la solución es leer una página un día, y al día siguiente (o la semana siguiente) leerse dos páginas al día. De estas dos formas, la mente no permanece tan ociosa y las ideas y ganas de realizar otras cosas empiezan a florecer.

Una amiga que ha comentado en el artículo anterior me ha dicho que las ganas de dibujar las tenía en época de clases, pero una vez en vacaciones, las ganas salían volando. Simplemente por la ociosidad de las vacaciones, no tiene ideas, pero tal vez si sigue lo que he recomendado arriba, su mente empieza a trabajar y las ideas vuelven a anidarse.

Tengo que confesar que ahora tengo la mente “ociosa” y que evidentemente estoy luchando contra ello, por eso, no he actualizado más este blog.

Así que, ¡ánimo!

Y les mando un abrazo.

domingo, 21 de junio de 2009

¡Escritores, fotógrafos, camarógrafos, músicos… Resucitad!

Voy dirigido especialmente a quienes escriben y hacen fotografía, por eso insisto que se lea el artículo anterior ya que va dirigido a cualquier persona que realice otras actividades. Además ese artículo tiene un gran nexo con lo que expondré a continuación:

Nosotros, los que publicamos escritos y fotografías en este maravilloso medio de comunicación de masas llamado Internet, hemos elegido un camino: demostrar nuestro arte e incluso nuestra visión individual o colectiva de la realidad que nos rodea. Queremos que nos lean, que nos comprendan que nos pregunten y que admiren nuestras fotografías.

Pero…¿Con cuál fin?

Deberían existir muchas razones, entre ellas el darnos a conocer, pero existe otra de mucha más importancia, como el desarrollo de nuestras facultades. Por medio de Internet, intentamos exponer lo que desarrollamos, o mejor dicho, aportar algo de forma directa o indirecta a los demás con nuestras facultades.

Para mi, lo más importante es ayudar y aportar a la sociedad con estos escritos, tanto a escala personal e individual, como social. Al expresar una opinión bien pensada (aunque no sea “correcta”) estamos aportando algo a nuestra cultura y al pensamiento de hoy en día. No necesariamente tienen que ser escritos ni fotografías de gran profundidad y reflexión, pueden ser incluso “chapuzas” o “chorradas”
Como por ejemplo “No te metas el dedo en la nariz cuando me hables”( Del Blog “Kaysse”) Parece una “chorrada”, pero esa frase nos alimenta y en cierto modo nos hace pensar aunque sea riéndonos.

Pero esto, no lo puedo hacer yo sólo, tenemos que hacerlo todos. Aprovechando este verano, es cuando desde ahora más escritos y fotografías debemos publicar.

Existen tres características: cantidad, cualidad y periodicidad. La cantidad no importa mucho. Pero la cualidad (que sea algo bien pensado o una expresión de un sentimiento verdadero) es lo importante. Como en este ejemplo: “Peace, flowers, freedom, happiness.” ( Del Blog “Dieguitos y Mafaldas”)

Pero debo destacar: la periodicidad, es decir, ser constante. Publicar de manera periódica. Por ejemplo una vez a la semana, aunque pienso que deberían ser tres veces a la semana. No dejar la página abandonada, sino mantenerla “viva” y “presente”

El escribir y la fotografía no son muy reconocidos como la música y el deporte, pero… si somos más, más reconocidas estas actividades serán.

Una recomendación a los que escriben: es preferible realizar escritos cortos, para que el lector no realice mucho esfuerzo en la lectura, y así atraer a más lectores.

¡Hay que expresarse! ¡Estar activos! Y retomar nuestros escritos y fotografías.

En conclusión: Este verano tenemos que escribir y hacer fotografías más que nunca. De esta forma nos desarrollamos a nosotros mismos como personas (nos autorrealizamos)

Nota: personalmente intentaré, publicar más artículos ya que tengo más tiempo

¡Escritores, fotógrafos, camarógrafos, músicos… A comenzar!

¿Qué voy hacer en este verano?

No es una primicia decir que cuando acabamos el curso quedamos verdaderamente estresados, cansados y hartos de los libros (por lo menos eso lo dicen los buenos estudiantes) No obstante una vez pasadas las torturas de buena manera (los exámenes) nos encontramos con una época de paz: las vacaciones de verano. Pero nos encontramos con otro problema: luego de haber estudiado y trabajado con gran esfuerzo durante este curso nos encontramos con una “paz” tan “pacífica” que parece un desierto. Un desierto en que muchos dicen “¿Y ahora qué?” Evidentemente se responden: “Bueno, saldré con mis amigos, estaré en el ordenador, e iré a tal sitio con mis padres…”




Aunque las profundidades de la mente de muchos, aparece una voz que dice y reclama: “¡Tonto! ¿Eso es todo? ¿Qué provecho aparte del descanso sacarás de ahí? ¿Desarrollarás alguna facultad? ¿Te harás mejor persona? ¡Eres improductivo! ¡Un perezoso! ¡Estás perdiendo el tiempo!”



Una voz que reprimimos y ocultamos. Evidentemente muchos se molestan y le dicen a esa voz:



“Vale, te entiendo ¿Pero qué quieres que haga? ¿Me pongo a inventar una máquina o descubrir la vacuna del SIDA? ¿Me pongo a predicar en la plaza un movimiento revolucionario que cambiar la política del país? ¿Me meto al fútbol y me vuelvo famoso como Ronaldo? ¿Me voy al África a ayudar los más necesitados? Pues mira, tengo defectos, soy un imbécil y las circunstancias no me favorecen en nada, así que a ver si eres más realista y te callas”



Algunos con decir esto en su interior, apagan temporalmente esa voz. Pero a otros…no les basta.



La forma más eficiente de apagar dicha voz, es satisfacer sus peticiones… y nos volvemos a encontrar con las objeciones que ya hemos utilizado.



¿Qué hay que hacer? La respuesta no es nada fácil, y hace falta mucha reflexión para responderla. Además las respuestas pueden ser muy variadas, pero quiero colocar lo que pienso, ya que sea o no acorde al pensamiento de vosotros, puede servir de ejemplo y aproximación:



Primero hay que analizarse así mismo, las ventajas o facultades y los defectos y aquellas cosas que no hacemos muy bien. Mentalmente enumeramos nuestras facultades y ventajas, y nos preguntamos ¿Qué es lo que verdaderamente quiero ser? (algunos lo llaman “modelo ético”). Al saber lo que verdaderamente quiero ser, debo convencerme que para ser lo que verdaderamente quiero ser debo desarrollar unas facultades y posiblemente esas facultades coincidan (no todas) con mis ventajas.



El objetivo, entonces, es desarrollar dichas facultades.



Ahora bien, pondré un caso: si mi facultad es la lectura, evidentemente me pongo a leer. Pero debo ir más allá: ponerme a escribir.



Si mi facultad es el teatro, me incorporaría a un grupo de teatro, sino hay grupo de teatro, junto a unos amigos y hacemos el grupo. Si no tengo amigos que le interesen, pues entonces pues hago monólogos, escribo obras de teatro…



Si me gusta la música, no sólo toco un instrumento, sino formo un grupo o escribo música…



Es decir, que no sólo practico o desarrollo mis facultades sino que tengo que ir más allá, intentar cambiar lo que nos rodea (a mejor, claro está), innovar, verse a uno mismo como algo valioso e imprescindible, a uno mismo como tal es. De esta forma hacemos callar nuestra voz interior.



Nota: las facultades no necesariamente tienen que ser la música, los deportes y otras cosas… Si no también otras facultades que no son muy utilizadas o que no están muy reconocidas como por ejemplo: hacer videos, rompecabezas, hacer figuras, debates…



Inventa, crea, imagina, actúa, cambia… ¡haz lo que puedas!



Animo y un abrazo

viernes, 15 de mayo de 2009

Conclusión de El Imbécil Hispanoamericano

El “imbécil hispanoamericano” son aquellos que manipulan a los demás, con aparente afectividad, simplemente para alcanzar sus intereses. Son aquellos que depositan su confianza en algo externo a él, sin que moviese un meñique. Son aquellos que les gustan aparentar ante sus más cercanos y creerse superiores a los mismos. Piensan que el dinero lo es casi todo, y que son más de los que poco tienen. Son perezosos en muchas cosas a no ser que se estén muriendo de hambre. Lo poco o mucho que ganan se los malgastan en fiestas. Si leen apenas dos libros sobre un tema, creen que lo saben todo sobre ese tema, repitiendo constantemente lo que poco han aprendido. Si nacen pobres y tienen posibilidades de avanzar, no avanzan. Siempre quieren que los demás les hagan su trabajo. Nunca tienen criterio propio, siempre copiando lo que dicen los otros, si está rodeado de delincuentes, es delincuente, si esta rodeado de pacifista es pacifista, si esta rodeado de ecologista es ecologista….

Tienden a carecer de buena educación. Nunca construyen proyectos futuros. Muchos son viciosos. Nunca investigan, siempre quieren que todo se los digan. No les gustan que los critiquen, pero critican (con escasos argumentos) al vecino que tiene un mejor ordenador que ellos. Lo poco que estudian es por dinero, no por vocación. Desprecian a aquel que piensa distinto (o actúa distinto) Si les faltan algo, le echan la culpa al otro y se lo quieren quitar. Sólo piensan que lo útil es aquello que da dinero o placer. Son mentirosos, esconde gran parte de su pasado, o lo distorsiona. Sólo les importan que sus cosas estén en buen estado, más no le importan las cosas de los demás, por ejemplo: mi casa está impecable por dentro, pero toda la porquería que produzco lo tiro a la calle. Muchos son supersticiosos, piensan que con solo besar una imagen se les concederán todos sus deseos, o piensan que las cartas predicen el futuro. Si hay una crisis económica, son capaces de salir a las calles y saquear los negocios sin necesidad alguna.

Vuelvo a afirmar que estas actitudes son de algunos, no de todos. Y que muchos no tienen todas esas actitudes en sí mismos sino que algunas.

Este tipo de individuo hace que el país se estanque o que se desacelere, ya que son improductivos y corruptos.

Quiero demostrar un caso real:

En España había una conferencia formal en la que acudieron varios inmigrantes. Entre ellos estaban tres personas de nacionalidad boliviana. Una de ellas interrumpía cada rato al orador con el móvil y les hacía preguntas que no tenía sentido. Llegó incluso a interrumpir para pedir un descanso de 15 minutos. El orador, con mucha paciencia accedió a su solicitación. En los 15 minutos de descanso, la boliviana sacó una bandeja de empanadas y se puso a venderlas en la sala de la conferencia, incluso con un surtidor de salsa en la mano. A muchos inmigrantes se les cayó la cara de vergüenza ajena, incluso el que me lo contó con gran decepción también era inmigrante.

Esta boliviana no actuó correctamente. Pero en la conferencia había otros dos bolivianos: unas personas muy educadas, que no interrumpían innecesariamente y preguntaban cuando tenían una verdadera duda.


Pero…¿Qué hay que hacer para erradicar esos Imbéciles?

La respuesta es simple: no hay que capturarlos a todos e introducirlos en campos de exterminio, ni tampoco hay que hacer propaganda contra ellos. Simplemente hay que educar en valores a los jóvenes, y especialmente a nuestros hijos. Enseñarles que el dinero y el placer no lo es todo, que los demás tienen los mismos derechos, que hay que progresar siempre y cuando no se pisotee a los demás y no ser muy conformista, a administrar bien el dinero e invertir bien el tiempo, a adorar el saber e interesarse por aprender y desarrollar las facultades, a tener un espíritu crítico y evitar los prejuicios, a la buena educación...

Los “imbéciles” ya existentes simplemente hay que educarlos. Y ayudarlos a que dejen de ser imbéciles.


Mi pregunta final de esta serie de artículos es: ¿Eres un imbécil hispanoamericano?


Sólo podría decir que yo, en gran parte, sí. Pero tengo que superarme.


Un saludo y un gran abrazo.

Doy fin a la serie: “El Imbécil Hispanoamericano”

Soy un racista asqueroso.

Antes que nada debo decir que en el artículo anterior alguien dio la siguiente opinión (se puede encontrar esta opinión en los comentarios del artículo anterior):

El único imbecil que hay eres tú, rasista asqueroso ¿te crees que todos somos iguales o que? que haya hispanos no significa que todos los sean.

Cuando decidí escribir esta “trilogía de artículos” sobre el “Imbécil Hispanoamericano”, tenía miedo a que algunos me mal interpretasen y no entendiesen bien el mensaje. Además tenía (y tengo miedo) a que otros tomasen de mala forma mis ideas y las transformasen en una excusa para promover la eliminación y genocidio de ese “Imbécil Hispanoamericano”- tal vez inspiraría a un futuro dictador- Pero mi primer temor se ha hecho realidad, esto hace que mi segundo temor –que es mucho más peligroso- crezca aun más.



Basándome en la opinión de nuestro amigo: El único imbecil que hay eres tú.

Sí es cierto: soy un imbécil, uno de los peores imbéciles que te puedes encontrar en el mundo, lo reconozco. Pero… ¿soy el único? Por supuesto que no. En el mundo hay muchos imbéciles como yo, sólo basta simplemente con asomarse a la calle. Claro, aunque personalmente estoy más que convencido de que yo soy un imbécil y que la imbecilidad de los otros lo puedo someter a duda. Respondo a mi amigo: ¿te consideras un imbécil o la mejor persona más buena del mundo? Y no vengas a decir que estás en el medio porque, o eres malo o bien eres bueno, sólo hay esa dos opciones. No obstante podría reconocer (eso me lo tienes que demostrar) que tú, querido amigo, eres una mejor persona que yo.

“rasista asqueroso”

En el artículo anterior escribí que ese “imbécil hispanoamericano” incluye también a los españoles. Además dije que son ciertas personas (de las que no me he excluido) Es decir ,si nuestro amigo se refería a “rasista” (racista, es como se escribe correctamente) tal como lo conocemos, pues tengo que decir que en ninguno de mis artículos no he hablado nada sobre alguna raza. Es más, el hispanoamericano racialmente no existe, ya que están los afroamericanos, pasando por los mulatos, chinos, amerindios, hasta los rubios y los que están tan mezclados que no se sabe qué son.

Pero si nuestro amigo se refería a “rasista” como aquella persona que odia a los de una región o aquella que odia a los de ideología distinta a ella. Debo decir que primero no me conoces personalmente ni sabes de dónde vengo. Segundo que no he dicho que al “imbécil hispanoamericano hay que erradicarlo de forma violenta”. Y tercero ¿Por qué atacas directamente a mi persona, y no discutes los argumentos del artículo para poder refutarlos?

Si odias el “odio” y el racismo ¿Por qué escribes en anónimo y me llamas asqueroso? Teniendo en cuenta que el racismo es odio a aquellos que son distintos de uno ¿por qué me llamas “asqueroso” por tener unas ideas distintas las tuyas?

Resumiendo: Si mi amigo no es racista ¿por qué me ofende al tener unas ideas distintas a las suyas?

¿te crees que todos somos iguales o que?

Ya he dicho en el artículo anterior que el imbécil hispanoamericano son ciertas personas, no todas. Por tanto no afirmo que todos seamos iguales (aunque todos deberíamos tener las mismas obligaciones y derechos) Si nuestro amigo es hispanoamericano y se ha ofendido, debo decir que yo no soy masoquista porque yo soy hispanoamericano.

que haya hispanos no significa que todos los sean.

Es cierto (y lo vuelvo a afirmar por cuarta vez) que no todos los hispanoamericanos no son imbéciles, aunque unos países tienen más imbéciles que otros.



Resumiendo: si nuestro amigo está tan seguro de sus ideas y es tolerante. Me pregunto por qué no da la cara (dice su nombre) y discute para intentar de refutar mis argumentos, en vez de esconderse y atacarme a mí (porque cualquiera puede hacer eso)

Espero que nuestro amigo vuelva aparecer, aunque es probable que no responda ya que, como ha demostrado, tiene un gran orgullo. Si en tal caso vuelve a colocar otro comentario, es probable, que coloque otra ofensa y diga que me contradigo o algo así.

Además invito a que comenten, e intenten refutar mis argumentos.

Todo comentario es bienvenido.

Saludos y un abrazo.

miércoles, 15 de abril de 2009

El imbécil hispanoamericano. (Primera Parte “Aquellos o…¿nosotros?”)

Para comprender este artículo de mejor manera tienes que leer los dos artículos anteriores.



Nota: cuando me refiero a hispanoamericano incluyo también a los españoles.



Ciertas personas tienen unas características “especiales” –creo que más comunes-:



Un hombre – que se supone que vive en precariedad - me pide 500 euros y se los doy. Lo obvio es que se lo gaste productos de primera necesidad. Pero, llega el descarado y se compra un móvil, unos pantalones de 200 euros, y el resto para ir de fiesta.



Una familia que vive en una chabola. Una chabola, fea, mal pintada y en un lugar “pobre y marginado”. Y resulta ser que cuado entramos, vemos una televisión de plasma 5 veces más delgada que nuestra televisión y del tamaño de un cine y un ordenador que hasta los de la NASA o la ESA se morirían de la envidia.



Cuando hay elecciones votan convencidamente por fulano o fulana y cuando uno le pregunta por qué a votado por él, nos dice: es que ella o él es amigo, de un amigo, de un amigo, de la prima de un primo hermano del vecino que vive a cinco manzanas de aquí. O te dice: es que tiene una sonrisa más linda… O : es que la otra vez nos repartieron bolígrafos gratis e hicieron una fiesta en que cantaron el grupo tal. O: su mirada me transmite esperanza. O: es que habla muy bien, se expresa a la perfección, da unos discursos muy elaborados, utiliza palabras cultas, no tiene miedo escénico, aunque a decir verdad yo no entiendo ni una palabra de lo que dice, pero votaré por él. O: es que tiene mucho dinero. O: es que es negro. E incontables propósitos para votar sin buenos argumentos.



Con perdón de muchas personas que conozco:



- ¿Te vas a graduar de la ESO (secundaria)?

- No me hace falta, lo que quiero es currar. Me gano unos 600 euros y me voy de fiesta. Ya que mis padres me mantienen

- No quieres estudiar nada

- Que va…¿Para que?



La típica persona que vive en un chalet, tiene dos coches…. Pero cuando abrimos su frigorífico vemos que se aparece al Polo Ártico por lo vacía que está de comida.



Aquel pobre que no tiene nada. Pero es arrogante porque tiene una mesa o una chaqueta más que el vecino (el vecino también es pobre)



Aquella persona que, cuando apenas recibe un pequeño aumento, ya empieza a comprar de todo, llegando incluso a endeudarse. Como cuando alguien está acomodado en un pequeño piso y decide comprarse un chalet (sin tener los recursos suficientes)


Aquella persona que todavía tiene en la cabeza aquel “mojón” (perdónenme la palabra) de lo de las clases sociales. “Me caso con fulano o fulana porque tiene dinero”, “yo soy de alto linaje”, “los de mi pueblo son los que visten mejor”, “ese me cae mal por que es un ricachón”, “ese me cae mal porque es pobre”…Y una retahíla de pensamientos que pareciera que viviesen en la Edad Media.



Aquella persona que piensa que los bienes comprados les dan más valor a la persona (muy parecido al anterior) Por ejemplo: “si me coloco ropa de marca estoy más guapo o guapa”, “con este Ipod seré la envidia de mi barrio (o pueblo)”. También cuando ven que le “amigo o la amiga” se compra algo (por ejemplo una cámara) y vienen ellos, sólo para “lucirse”, una cámara tres veces más cara – lo único que les faltan es dejar la etiqueta del precio, pero eso ya sería el colmo –



Por supuesto sin falta, el típico falso amigo o amiga que está para utilizarnos como marionetas, utilizarnos como “relleno” en las fiestas y excusa en las citas. O simplemente por un interés, como por ejemplo de tipo económico. –Nota: lo anterior también se puede aplicar al noviazgo-



Y bien, podría colocar más situaciones, pero la lista sería interminable. Además, pienso que he colocado –más o menos- lo más elemental.



Así por hoy termino, pero seguiré en la segunda parte.




Saludos y un abrazo.


martes, 14 de abril de 2009

El país imbécil (introducción al imbécil hispanoamericano)

¿Por qué los países latinoamericanos teniendo muchos recursos les cuestan desarrollarse? Y ¿por qué España en muchas ocasiones no era considerada como país propiamente europeo?

Imaginemos que existen, en un continente dos países: el país A y el país B. Los dos son ricos en recursos. Pero ambos –por las características de su población- eligen caminos diferentes:

Debido a las ganancias del país A, la renta de la población es más alta (o sea que tiene más dinero) Estas personas inmediatamente se gastan todo en ropas de marca, móviles de última generación, coches lujosos… Muchos de estos productos son comprados a otros países. La población, le interesa poco la educación y el progreso económico, sólo gastar, consumir, el ocio, las relaciones sociales, y muchas personas se contentan con sólo sacar el graduado de la ESO (el título de secundaria) e irse directamente a trabajar como por ejemplo de camarero.

La población del país B tiene el mismo nivel de renta. Pero, a parte de consumir, muchos ahorran para invertir en empresas y con el paso del tiempo, muchas familias se han enriquecido más y el país puede producir sus propios bienes de consumo, llegando incluso a exportar hacia otros países. Debido a que las empresas pagan impuestos al estado (y son muchas) el gobierno invierte más en educación, se crea una generación mejor formada, y esta generación crea un país más democrático en que las desigualdades económicas ya son menos.

El problema es el siguiente: los individuos del país A cada vez son más ignorantes. Los pocos de ese país que han creado empresas ahora son los que dominan el mercado junto con las empresas extranjeras (como las del país B) y surgen “políticos” de ese pequeño grupo empresarial capaces de manipular las mentes ignorantes de la población. La desigualdad entre la población aumenta y por tanto, aparece la pobreza ya que esa pequeña clase social de empresarios acapara todas las riquezas.

Y nace un nuevo dirigente “del pueblo” : los empresarios como “ratas sucias” . Todos deben ser iguales. Los empresarios deben morir, ellos son los que causan desigualdad social (hay cierta verdad en esto pero no del todo, una mezcla de verdad y mentira, una “media verdad”) El país B es un estorbo. Hay que cambiarlo todo. Hay que cambiar la ley. Hay que ganar más poder para el pueblo…

Y bien, todos como idiotas votan por él, y dentro de unos años una bonita dictadura. Una dictadura en que hay más pobreza y pueden ocurrir dos cosas: o el pueblo se alza a mano armada o se dejan someter.

Existe un país C igual que él A, pero no tiene a ningún dictador. Las empresas de otros países (incluidas las del B) se instalan en este país, y forman una pequeña clase privilegiada de empresarios extranjeros. Y el país un desastre.

Existe otro país D igual que el A, pero gran parte de la población se alzó a mano armada. Y el país en una continua guerra que quien sabe cuado terminará. Al final se impone un dictador que da cierto “orden”, pero surgen más de 40 golpes de estados en un mes. Si llega a haber cierta democracia, aparece (o se conserva) una típica guerrilla o una organización terrorista de esas que les encantan colocar bombitas en las esquinitas de la calle.

Pues bien, muchos países hispanoamericanos (por no decir todos) tienen características de la población A (muchas de ellas están entrometidas en conflictos políticos y sufren gran desigualdad social)

Pero esta población…¿Cómo la llamaríamos? ¿Por qué actúa de forma distinta que le B? ¿La población B es culpable del todo? ¿Ese tipo de gente se les puede identificar al verles algunas características?..

Lo dejo para el artículo siguiente.

¡Saludos y un abrazo!